sábado, 19 de abril de 2014

La obesidad infantil



La obesidad en los más pequeños en el mundo, se podría decir que es una secuela de este gran problema que cada vez es mayor en nuestro planeta. Lo peor de todo es que cuando los padres o maestros son los que deberían educarlos y manejar su alimentación saludablemente son los primeros en darles un mal ejemplo alimenticio.
Por ejemplo solo en los EEUU la obesidad en niños ha crecido en forma alarmante, entre el 16 y 33% de adolecente son niños son obesos, aun sabiendo que esta enfermedad  en uno de los más fáciles de diagnosticar sin siquiera ser nutricionista o médico. Lo que realmente es difícil en este problema es su tratamiento.
No podríamos dejar de lado las victimas que cobra anualmente la obesidad tanto en los adultos como en nos niños asciende a 300.000  muertes. Y qué decir de los costos que se presumen podrían ser por lo menos 100 mil millones de dólares por año. Ahora bien los niños que no corrigen esto en la edad prematura están en grave peligro ya que de adultos sufrirán de obesidad crónica severa, a menos que transformen sus hábitos en ejercicios y buena alimentación.
Si tienes unos kilitos de más no significa que estés obeso. Esto sin embargo puede ser un indicador que puedes aumentar de peso rápidamente. Cuando los niños aumentan en su masa corporal al menos el 10% con respecto a su estatura y edad, esto considerado indudablemente como obesidad infantil. La obesidad en un niño puede comenzar entre las edades de 5 y 6 años. Pero ya puede ser obeso entre las edades de 10 y 13 años si no se ha tratado y con la posibilidad de convertirse en obeso con un 80%.
Los niños que tienen el problema de la obesidad necesitan visitar a un médico o pediatra para poder diagnosticar las causas del problema. La única manera de corregir esto tanto en niños como adultos es bajar el nivel de calorías consumidas y aumentar una rutina de ejercicios, para los niños se puede comenzar con algunas caminatas. 
“No dejemos que más niños sufran de la obesidad”

lunes, 3 de febrero de 2014

Leche de alpiste para adelgazar

Los que se dedican a la homeopatía, afirman que la leche de alpiste podría ser considerada casi como milagrosa, ya que puede llegar a curar la hipertension, ayuda a adelgazar y controla la diabetes, pero también se esta promocionando la leche de alpiste como ideal para perder peso.

Las propiedades de la leche de alpiste, esta basada en que ayuda al correcto funcionamiento del hígado, páncreas y los riñones, por otro lado la leche de alpiste contiene grandes cantidades de proteínas, ayudando a curar la gota, la gastritis y en lo que respecta a adelgazar también ayuda a purificar la sangre, arterias y venas, combatiendo las grasa que provoca la obesidad.

Para disfrutar de los beneficios de la leche de alpiste, se dejan las semillas en remojo la noche anterior y al otro día se las licua junto con la leche de soja y miel, luego se deben de beber al menos dos vasos al día por tres meses.

Conoce más sobre el proceso de pérdida y aumento de peso


Es súper común quienes están en proceso de pérdida de peso el hecho de que es muy difícil para una persona con obesidad en alto grado perder peso en comparación con aquellos que presentan obesidad moderada o sobrepeso.

 Y esto ocurre, entender el porqué:
La medida que crece el adipocito (célula grasa), es decir, se hincha de grasa, hay una reducción en la sensibilidad de los receptores en las células que reconocen la acción de la insulina, llevando a mayor liberación de insulina. Con esto, hay una reducción de la acción de la enzima LHS (lipasa sensible de la hormona) que es responsable de hidrolíse de triglicéridos (degradación de grasa) ya almacenado en el adipocito, produciendo un aumento también en la acción de la lipasa, acarreando más grasa en la célula.

Otro factor sería la reducción de la leptina o receptores de leptina, que es la hormona producida en el tejido graso que regula el mecanismo del set point (punto de equilibrio) en el hipotálamo responsable de controlar el apetito y la cantidad de grasa que se almacenará. La consigna sería una forma de defensa del organismo tratando de mantener su peso habitual frente a una restricción alimentaria o gastos energéticos crecientes, que pueden ser desencadenados por la actividad física. Así el proceso de pérdida de peso es constante y creciente, no perder peso a la misma velocidad cuando comienza el proceso de reeducación de los hábitos alimentarios

El aumento en el apetito también puede ser desencadenado por disminución serotonina, hormona, que tiende a reducirse en sujetos obesos con una autoestima disminuida, en función de la angustia provocada por la insatisfacción con el propio cuerpo, unida a la belleza de la sociedad actual "Flaco" estándar es bienestar.

Y finalmente, la dificultad de perder peso podría estar relacionada con la reducción en la termogénesis, de las calorías gastadas en el hogar, vinculado a nuestro metabolismo basal, debido a que el tejido adiposo necesita de menos energía que el tejido muscular para mantener activos. Por lo tanto, cuanto mayor sea la proporción de músculo en relación a la mayor el gasto de energía grasa.

¿Pero qué podemos hacer cuando se detiene la pérdida de peso?
Una buena opción sería la introducción de alimentos termogénicos, que presentan un mayor nivel de dificultad para ser digeridos por el cuerpo, causando que haya un mayor gasto calórico para llevar a cabo la digestión, incitando al cuerpo a ocuparse a un ritmo más rápido. Como resultado pierdes más calorías.

Entre estos alimentos se incluyen:
  • Pimiento rojo
  • Vinagre de manzana
  • Acelgas
  • Espárragos
  • Brócoli
  • Naranja
  • Kiwi
  • Mostaza
  • Jengibre
  • Café
  • Té verde
  • Chocolate negro (con 50% o más de cacao)
  • Agua y hielo
  • Linaza

Productos ricos en calcio (productos lácteos, verduras oscuras) también contribuyen a la pérdida de peso, porque el calcio induce a una mayor lipólisis que provoca la ruptura de las reservas de grasa.


Sin olvidar la actividad física aeróbica (caminar, correr, bicicleta, etc.) responsables del aumento del total de calorías quemada, ayudando a acelerar el metabolismo y ejercicio anaeróbico como el entrenamiento con pesas, porque como ha sido dicho, el músculo y su creciente de masa acelera el metabolismo, por lo tanto, cuanto mayor sea el gasto de energía mejor.