martes, 24 de junio de 2014

Curso dietética



La buena alimentación y el cuidado de la nutrición es otra de las ramas importantes de la salud es por ello que el curso de dietética ha ido adquiriendo una importancia relevante en cuanto a su estudio y su especialización.

El curso se imparte en dos módulos académicos, con la factibilidad de ofrecerles a los estudiantes que, si al terminar el curso no han logrado solventar las expectativas y rendir con los requisitos mínimos solicitados, ellos fácilmente pueden repetir el curso.

Estando conscientes de las ocupaciones de los futuros estudiantes del curso de dietética, este también se sirve de forma online, para que se adecue más al horario de los estudiantes y para que estos puedan realizarlo con toda comodidad.

Como el curso se divide en dos módulos cada uno de ellos tiene el temario de las unidades a estudiar.
En el primer módulo por ejemplo los estudiantes pueden recibir: Organización y gestión del área de trabajo asignada en la unidad-gabinete de Dietética. Alimentación equilibrada. Control alimentario, fisiopatología aplicada a la dietética, Relaciones en el entorno de trabajo, Formación y orientación laboral. Es decir aquellas que estén relacionadas sobre una forma más general de la dietética y de la forma correcta en la que esta debe de emplearse.

Durante el módulo dos las unidades a recibir son Dietoterapia. Microbiología e higiene alimentaria. Educación sanitaria y promoción de la salud.

Todo esto forma un total de 9 unidades en las cuales se abarca el mundo de la dietética, su importancia, y su aplicación a la salud.


Haciendo de este curso uno lo suficientemente completo como para que todos aquellos que se encuentren interesados puedan encontrar todo lo que necesiten aprender, así como una formación que les brinde una salida rápida hacia un amplio mercado laboral, en el cual poderse desenvolver.

miércoles, 28 de mayo de 2014

ALIMENTOS CRUDOS COMO ENTRANTES PARA ADELGAZAR


Dentro de los alimentos crudos, incluimos las ensaladas de fruta fresca y de verduras crudas, así como los platos de cereales frescos.

Los alimentos crudos deben comerse siempre, antes que los alimentos cocinados y deben serlo más variadamente combinados posible.

Regla importante: Diariamente, dos tipos de verduras (unas de raíz y las otras de tallo u hojas), y a ser posible se debería comer ensaladas de hojas en cada comida.
No hay por que inquietarse si no se puede hacer siempre este tipo de combinación. ¡Pero debe esforzarse en poner diariamente más de dos tipos de verdura en la ensalada, ya que, al fin y al cabo, va a ser su salud la más beneficiada!

Como la dieta de alimentos crudos y la de mantenimiento pueden hacerse durante muchos meses, dedicaremos especial atención a las recetas de ensaladas.
Recuerde que cuanto mayor sea la proporción de alimentos crudos, tanto mayor será el porcentaje de éxitos a la hora de adelgazar.

En lo que se refiere a cantidades y peso debe saber que se puede comer tanta ensalada como se necesite para saciar el apetito. En cambio, deberá tener especial cuidado y no picar entre las tres comidas diarias (ni siquiera una pequeña menudencia).

¡Cuidado! En primer lugar, y antes de hacer las ensaladas, debe preparar las salsas con las que aderezarlas.


La ensalada es una comida integral muy rica en sustancias vitales que no exige mucho tiempo en su preparación. Y además resulta muy económica.

Recetas de salsas para las ensaladas


Hacer distintos tipos de salsas que, apenas sin excepción, se podrán utilizar para aderezar y combinar con cualquier tipo de ensalada.
Salsa I
  • Cuatro Cucharas soperas de aceite
  • Dos Cucharas soperas de vinagre de frutas
  • Dos Cucharas soperas de agua
  • Una Cuchara sopera de mostaza
  • Media Cuchara de té de miel
  • Una Cuchara sopera de perejil picadito

Salsa II
  • Cuatro Cuchara sopera de aceite
  • Zumo de un limón
  • Tres o cuatro Cuchara sopera de agua
  • Una Cuchara de Té de miel

Salsa III
  • Un vaso de yogur
  • Una Cuchara de Té de rábanos picantes
  • Una Cuchara Sopera de hierbas picaditas
  • Un pepinillo ácido cortado a cuadritos
  • Tres Cucharas Soperas de aceite
  • Media Cuchara de Té de miel

Los restos de las salsas, si sobran, pueden guardarse dos o tres días en el frigorífico.
¡Si la salsa sale demasiado espesa, se puede luir con un poco de agua, nata o caldo vegetal!

Con un poco de imaginación, también puede preparar nuevas salsas, teniendo así nuevas oportunidades para variar las ensaladas. Hay infinidad de posibilidades y sabores con sólo echar distintas especias.